9 Formas de Mejorar la Concentración

9 Formas de Mejorar la Concentración

¿Tu mente se distrae cuando necesitas mantener la concentración? ¿Te resulta difícil sentarte y concentrarte?

Por desgracia, con demasiada frecuencia nos resulta más difícil a todos y suele ocurrirnos a menudo cuando más acelerados estamos en cuestiones personales o profesionales.

En momentos así resulta muy conveniente tener algunos trucos en la manga que te permitan mejorar la concentración, aunque sea temporalmente.

Existen factores externos que influyen en tu capacidad para concentrarte, como por ejemplo las interrupciones externas por parte de otras personas. Hay que aprender a controlarlas y a decir, NO, empáticamente.

Aparte de evitar las interrupciones externas, existen otras técnicas para mejorar la concentración que puedes aplicar día a día.

La técnica del espacio: Consiste en “crear” tu propio espacio de trabajo para mantener la concentración.

¿Te concentras mejor en un espacio limpio y organizado o en medio de un espacio atestado de cosas? ¿Puedes concentrarte mejor cuando estás alerta, cuando estas relajado o incluso cuando notas algo de cansancio? ¿Cuándo te resulta más fácil concentrarte? ¿Cuándo brilla el sol o cuándo está oscuro? ¿Cuándo hay silencio absoluto o cuándo hay ruido de fondo? Una vez que sabes qué condiciones favorecen y promueven tu capacidad para concentrarte, prepara intencionadamente tu lugar de trabajo y tu ambiente a fin de incorporar las máximas posibles. Planifica tus períodos de máxima concentración.

La Técnica del objeto – Consiste en enfocar tu atención en un objeto de tu entorno

Escoge un objeto de tu entorno y obsérvalo durante 1 o 2 minutos usando un temporizador, fijándote en sus colores, texturas, formas y en cualquier movimiento que pueda tener. No analices nada, solo míralo y fíjate en él. Si tu mente empieza a deambular, vuelve a fijar tu atención en el objeto. Practica 1 o 2 minutos cada vez.

Una pequeña variación consiste en mirar fijamente una vela encendida durante 30 segundos y después cerrar los ojos durante unos segundos intentando dibujarla mentalmente, con tanta claridad como sea posible e intentando recordar la llama. Cuando la nitidez de la imagen desaparece, vuelve a mirar la llama otros 30 segundos y repite los mismos pasos. Con esta práctica, además de mejorar la concentración también mejoras tu memoria.

La técnica de la respiración: Consiste en observar tu respiración.

Esta técnica es parecida a la anterior, con la diferencia de que en vez de enfocarte en un objeto, te concentras en tu respiración. Cierra los ojos y respira profundamente, fijándote en como entra y sale el aire de tus pulmones. No intentes hacer nada con él, únicamente pon toda la atención y el foco en tu respiración durante 15 segundos cada vez. Puedes incrementar cada vez que lo intentas de nuevo, 5 segundos. Es una manera rápida y fácil de calmar tu mente.

La técnica de la separación: Consiste en imaginar que te separas de tu entorno, por ejemplo, trabajando en tu ordenador o leyendo, imagina que existen paredes o montañas insonorizadas a tu alrededor que te separan y te aíslan del resto del mundo. Hazlo de forma durante unos minutos. Esta técnica es útil en ambientes ruidosos, ajetreados y no puedes evitarlo.

La técnica de la acción Consiste en hacer algún pequeño movimiento para restablecer el foco. Por ejemplo, hacer algo tan sencillo como escribir, teclear o coger un bolígrafo puede ayudarte a “volver” de nuevo a tu tarea.

La técnica de “5 más”: Empieza con algo simple, como mantenerte enfocado sin distracción durante 5 o 10 minutos. Una vez hayas logrado este pequeño objetivo, intenta extender ese tiempo 5 minutos más. Aumenta el tiempo progresivamente, 5 minutos más cada vez, hasta que puedas enfocarte durante 50 minutos sin interrumpirte ni distraerte a ti mismo. No lo hagas durante más de 60 minutos seguidos. Tómate un pequeño descanso para renovar la capacidad de mantener la concentración.

La técnica del premio: Consiste en premiarte cuando alcances tu propio objetivo específico. Por ejemplo, si estas escribiendo un informe, concédete un descanso o hazte un pequeño masaje tan pronto como acabes una página concreta o hayas explicado un tema en particular.

La técnica del interés: Puesto que es más fácil enfocarse en algo que te interese, piensa en cualquier aspecto de la tarea que la haga interesante. Si el tema no te interesa, quizá pueda resultarte atrayente en cómo esta tarea puede beneficiarte a ti o a otras personas. O tal vez puedas enfocarte en las habilidades que adquieres al hacer esa tarea. Rétate a ti mismo.

La técnica de los pensamientos: En vez de intentar suprimir los pensamientos que te distraen mientras estás trabajando, escríbelos de manera que puedas ocuparte de ellos más tarde. Esto te descarga automáticamente del pensamiento perturbador y libera tu mente para que puedas concentrarte en lo que tienes entre manos ahora.

Un aspecto fundamental a la hora de cómo mejorar la concentración es emplear siempre el mismo esquema. Parecerá casi un ritual, pero te creará hábitos

 Fuente: http://organizatutrabajo.com/9formasdemejorarlaconcentracion/

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